EL DIBUJO

  Aunque actualmente hay muchos artistas que no hacen uso del dibujo, bien porque superponen objetos en el soporte y por tanto no tienen nada que dibujar o porque directamente emborronan con manchas el lienzo, papel o tabla, sin más y poco a poco van apareciendo las formas, al final se percibirán unos contornos que delimitan o separan unas formas de otras en el cuadro. Esto es el dibujo.

  El dibujo, como cualquier acción que el ser humano realiza, para conseguir un objetivo con seguridad, exige una técnica, si se quiere dominar la situación. Por tanto, necesita un tiempo de aprendizaje para conseguir dibujar lo que uno quiere y como uno quiere, y no lo que salga.

  Atendiendo al material e instrumento utilizado para resolver el dibujo, se puede dibujar con carbón, lápiz, sanguina, grisalla, pincel, pluma, rotulador, tiza o bien con la pintura y color directamente. También se puede hacer con un estilete como en los grabados, rompiendo la capa de parafina, o con el mango del pincel o un palillo como en las ceras si se da un color base. Es decir, cada artista encuentra la forma y manera que mejor va con él y, si no encuentra ninguna adecuada la inventa.

  Normalmente, antes de comenzar a pintar un cuadro, es necesario definir que vamos a pintar y como lo vamos hacer, de que elementos se compondrá y como los vamos a colocar. Todo ello se suele resolver mediante dibujos previos de los elementos por separado y en conjunto.